Las aguas que en tiempo de mi señor
Desviamos por el jardín
Discurren sobre mil peñas, mil reinados…
(Fujiwara Teika)
Cuando Suiko leyó el mensaje
vino a su memoria la nota escrita de puño y letra
del Señor Baba de Dragón,
para invitarla a la Fiesta a Orillas del Arroyo Sinuoso.
(Kyokusui no…)
Qué deliciosa fue esa tarde de abril,
cuando el Señor Baba de Dragón
dejó ir por la corriente
un cuenco lleno con vino de arroz.
Entonces,
desde ese momento,
hasta la llegada del cuenco al lugar en que desovaba la carpa dorada,
todos los invitados compusieron versos.
Espuma de Líquido de Jade
también…
El bondadoso Señor Pabellón de la Mirada Pura
compuso un haiku:
“Bajo tus pasos
la escarcha canta su más
secreta pasión.”
Y ella escribió algo que comenzaba así:
Yo sé a qué sabe Sakura…
También el hambre acudió a su memoria.
Suiko llevaba entonces días y días sin alimentar su alma
con la Flor de Cerezo…
Y tenía todos sus sentidos puestos en ello.
Cómo deseaba ella comer sakura,
Cómo deseaba comer la dulce Flor del Cerezo del Señor Sun…
Y como es natural,
llovieron flores de cerezo
sobre la Casa de Té
del Jardín del Señor Baba de Dragón.
Tal vez,
porque entonces fue oportuno,
quizás, porque era wabi,
sencillo,
delicado…
![kyokusui no Fanmakimaki 6[1]](http://marcelahadar.files.wordpress.com/2011/10/kyokusui-no-fanmakimaki-61.jpg?w=300&h=200)
Recuerdos, evocaciones que hacen llover delicadas flores de cerezo…
un abrazo…