En el otro lado,
poco antes de colgar los deseos de las ramas del bambú,
una sombra densa
conoció el aroma de una sombra ligera:
noble, fino y suave a la vez.
Y al mismo tiempo,
la sombra ligera
reconoció la fragancia de la sombra densa:
Loto Sagrado.
Era exactamente la misma esencia
que impregnaba el laberinto del Señor Sun.
No es extraño,
todas las mujeres pueden ver
lo invisible,
lo inefable
que oculta el Amado.
Es el misterio de las sombras.
Hayku también sabía que para hacer lo que iba a hacer,
el Señor Sun necesitaría sosiego,
entonces preparó una nueva, única
y amorosa fragancia
con maderas de sándalo y rosa
y, deseando conservar algo de su Pequeño Imperio en el Reino de su
Amado Arco del Mediodía,
agregó matices de cedro, canela y almizcle.
Y después lo dejó ir.
No es extraño,
cuanto más cerca
está una mujer de un hombre,
más lejos parece estar.
Es el misterio de las sombras.