CACHITO DE NUEZ
Abril 22, 2008 por Niée

Aparentemente Daimon es un ángel joven, aunque sabemos que tiene mil años en el cuerpo. De todos modos, es amigo de la tecnología y pese a que Solsticio estaba renuente, lo ha convencido de usarlas en la performance que preparan.
El padre se comprometió a conseguir los artefactos que Daimon requiere, y se contacta, se mueve, habla con el Alcalde del valle, con los organizadores del festival de rancheras y con todo el que quiera escucharlo.
Este cura es muy apañao, comenta Daimon con gracejo ibérico.
A mí me ha pedido mi cámara y con ella se ha ido a recorrer, yo no hago preguntas, sigo sin meterme en nada, pero de vez en cuando lo observo partir y me pregunto qué se trae entre manos.
A veces Solsticio lo acompaña, y se echan a andar por los caminos bajo bandadas de Loros Tricahue. Confieso que me dan ganas de ir con ellos, pero no puedo ir a su ritmo, temo que sería una rémora.
Te traje esto, me dice al llegar de una excursión, y me deja una gran nuez en la mano.
Sin agradecerle la pongo en el quicio de la puerta, aprieto varias veces hasta que la escucho crujir, luego la como despacio, pienso que es amarga y dulce a la vez.
Tú eres como una nuez, dura, áspera, amarga y dulce, si no fueras tan terca podrías llegar a ser todo un cachito de nuez[1], me dice burlón.
[1] Pasta de nuez y otros ingredientes secretos envuelta en pequeños conos de papel mantequilla, golosina típica del campo chileno.
Interesante que te comparen con un fruto como esos…
Me aventuraré a leer un poco más para entender la historia, además lo poquito que he leíddo me ha gustado y me ha enredado en sus palabras.
Hasta pronto…
Marcela, me alegra que quieras aventurarte, aquí hay más de una historia inconclusa para leer.
Saludos,