ATENTADOS POÉTICOS
Abril 20, 2008 por Niée

Después de leer Las Flores del Mal y como casi no le dirijo la palabra, Daimon se ha empeñado en evitar el tedio agazapado en la placidez de La Rosa, y como ha hecho buenas migas con el padre Solsticio, le ha propuesto montar atentados poéticos por la noche; algo así como las transgresiones de Jodorowsky y Linh cuando eran dos nenes matando el tiempo con estilo, y que ellos llamaban actos poéticos.
Pero, el problema fue que a Solsticio no acababa de gustarle la palabra atentado, por lo que Daimon le explicó que la idea era otorgarle más fuerza al acto en cuestión, y de ese modo agredir poéticamente las almas de sus feligreses.
¿Agredir poéticamente?, preguntó Solsticio asustado.
Si padre, afectar, remecer, demoler… con la potencia de la Belleza, que es lo mismo que el Bien. –aclaró Daimon inspirado en su arte persuasivo.
No me parece que ese sea el significado de la palabra agredir…
Por lo que veo, no supo usted del diálogo que Alicia sostuvo con un pragmático habitante del País de las Maravillas. –y se sentó al lado del cura para reproducir a dos voces, una recia y la otra atiplada, el siguiente diálogo:
-Aquí tienes una gloria.
No sé qué quiere usted decir con una gloria –dijo Alicia.
-Por supuesto que no lo sabes, a menos que yo te lo diga. He querido decir “¡Aquí tienes un argumento bien apabullante!”
¡Pero gloria no significa argumento bien apabullante! –protestó Alicia.
-Cuando yo uso una palabra, esa palabra significa exactamente lo que yo decido que signifique…ni más ni menos.
La cuestión es si uno puede hacer que las palabras signifiquen cosas tan diferentes. –observó la niña.
La cuestión es, simplemente, quién manda aquí.
Daimon termina y Solsticio me mira como pidiendo auxilio, pero yo sigo enfadada, no quiero meterme en nada y simulo continuar escribiendo estas líneas; más tarde, veo a Daimon en conciliábulo con el cura para planear el primer atentado.
Yo no me explico cómo el padre Solsticio no puede verle las alas…