ESCEPTICISMO
Abril 18, 2008 por Niée
Daimon dice que el pueblo de La Rosa no existe, que lo he inventado yo, porque sus coordenadas son incongruentes, porque nadie puede creer que se encuentre justo bajo la Cruz del Sur, y menos, que tres astros más allá corra un río blanco de nieve.
Tampoco es posible, según él, que esté entero cubierto por una pátina de hojas secas de arrayán que el viento mueve al ocaso en olas doradas.
Lo que más lo sorprende es que por la noche yo salga a caminar hasta la pequeña plaza en la que se reúne la gente a escuchar escandalosas confesiones de estrellas muertas a espaldas del padre Solsticio, mientras los murciélagos que viven en la Jacarandá se lanzan en picada sobre nuestras cabezas.
Sí existe, le digo con pasión, existe porque vivo en él.
Ya veo, contesta con frialdad, es un asunto de punto de vista…
Es poético, es hermoso y mágico lo que cuentas. Son tus palabras enlazadas. Porque yo sí creo que existen palabras más bellas que otras. Pienso que cada uno debe tener su diorama de ambientes soñados descritos con sus favoritas.
Mis saludos a la escritora.
He estad leyendo sus relatos y tiene un carácter fantástico y delicado, combinación nada de común pues abre la puerta para pensamientos de ensueño que muchas veces reprimimos.
Saludos.